Tuesday, February 10, 2009

VALKIRIA

FORMALMENTE IMPECABLE, CORRECTA EN TODOS SUS TÉRMINOS…SOSA

Si pasas unos días hospitalizado, lo primero que tendrás ganas de hacer al salir (si tus opciones de pasar la noche con Monica Bellucci son las de la mayoría de los mortales = cero) será meterte entre pecho y espalda un buen plato de fabada, una tortilla de bacalao, o un chuletón de buey que desafíe las leyes de la física manteniéndose en el plato.

¿Por qué será, si los dietistas insisten en asegurarte que lo que has ingerido en el hospital mantiene un equilibrio óptimo entre nutrientes y cubre perfectamente todas tus necesidades energéticas, funcionales y estructurales?

Brian Singer es un muy buen director. Tiene una gran elegancia en aspectos básicos como los encuadres y una destacable pero sobria capacidad de storytelling, cualidades ambas que convierten en una experiencia visualmente agradable todo lo que hace.

Su carta de presentación, Sospechosos Habituales (1994),  fué el mejor thriller de su época y uno de los mejores de todos los tiempos, en gran medida gracias al soberbio guión de Christopher Mc Quarrie.
En cuanto al resto de su filmografía, Valkiria sería un reflejo bastante fiel de la misma. Mantiene una maestría académica a la hora de explicar la historia, como en Apt Pupil, capta a la perfección el espíritu de los personajes, su mayor virtud al dirigir X- Men, y muestra preocupación por el detalle, como en Superman Returns.

De la misma forma, en esta producción se echa en falta algo muy similar a las anteriores: Un destello de talento más allá de la maestría artesana.

El guión de Mc Quarrie es inapelable, y hay que agrederle la concatenación de procesos acción-reacción sin meandros que eternicen la resolución de la historia, pero no consigue generar uno sólo de los momentos memorables de los que Usual Suspects estaba repleta.

Director y guionista son muy buenos, y además cuentan con un reparto brutal, tremendo en lo secundario (excepción hecha de Kenneth Branagh, que no sé muy bien qué pinta ahí )…Y consiguen lo que a priori resultaba más complicado: Evitar que Tom Cruise se pusiera en modo histérico y dinamitase la producción. Al contrario, el tipo está contenido, y lo único que tenemos que aguantar es su permanente en mitad del desierto. Venga, daños colaterales.

No sé, desde fuera y patilleramente detecto dos cosillas que igual explican que con materia prima de primera no haya salido algo memorable, sólo correcto:

Veo pánico a desatar las iras de alguien que pueda considerar la recreación histórica poco correcta en relación a su visión de lo sucedido en esa época y como consecuencia de evitar a toda costa la polémica se le resta intensidad al producto final.

Por otro lado, la existencia del telefilm alemán Die Stunde der Offiziere, de 2004 relatando exactamente la misma historia me hace sospechar que podemos estar tratando con la extendida epidemia del remake yankee, enfermedad que hasta la fecha no ha hecho más que sodomizar las historias originales.

Viendo esta película y siendo honesto no se puede decir que contenga ni un sólo error de bulto, y la historia es sumamente interesante, pero si estuviese en un japonés al camarero le recordaría que se ha olvidado el wasabi.

Sin más me despido,

David

Posted by DAVID BADIA at 23:05:17 | Permalink | Comments (1) »