Wednesday, January 14, 2009

THE SPIRIT

 

ES DIFÍCIL LIBRARSE DE LOS PREJUICIOS, PERO SI LO CONSIGUES EL CINE AÚN PUEDE SACARSE ALGÚN QUE OTRO AS DE LA MANGA.

Resulta curioso (y un alivio) comprobar que cuando menos te lo esperas, por muy agria que sea la previsión, una peli te puede alegrar la tarde.

Decir que me he presentado a visionar esta peli con una carga importante de escepticismo es como decir que Grace Kelly tenía cierto atractivo.

Para ser sincero, no hubiese ido a verla de motu proprio sin tener una concentración casi letal de opiáceos en sangre, de no ser por uno de esos episodios de hastío existencial que rebajan a mínimos el criterio de vez en cuando.

Pues sorpresa mayúscula , oiga.

A ver, ésto pide puntualización y acotación para tener claro de qué nivel estamos hablando.

No es Casablanca, ni de muy lejos. La suela de los zapatos de Bogart es inalcanzable para The Spirit, entendedme. Hasta ahí ninguna sorpresa. Lo destacable es que no es el esputo de Satanás con el que uno espera encontrarse teniendo en cuenta el precedente de Sin City.

La adaptación de su novela gráfica, dirigida a medias con Robert Rodríguez, puede resultar el primero de los clavos en el ataúd como director de Frank Miller, pero Spirit no es el segundo.

Frank Miller, el autor de cómics, siempre ha comido a parte del resto de la manada. Para bien y para mal.

             Frank “si es que ya se ve que muy estable no estoy” Miller

Comenzó en Marvel Comics Group, como se llamaba entonces la editorial, dibujando episodios sueltos de Spiderman en 1979. Su trabajo, más que correcto, convenció a Jim Shooter, el editor jefe, para acceder a la petición de aquel chavalillo de 22 años de convertirse en el sucesor de uno de los dibujantes con más solera de la casa, Gene Colan, al frente de una serie que había conocido días mejores: Daredevil.


Con el inicio de la década de los 80, se convirtió en autor completo de la serie, convirtiéndola en un clásico moderno e iniciando, tanto a nivel gráfico como argumental, un viraje hacia la oscuridad que se extendió por el mundo del cómic y alcanzó su punto álgido al inicio de los 90.

En 1986 publicó en DC Comics la historia: Batman: The Dark Knight Returns, que junto a Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons supuso la deconstrucción del concepto “super-héroe” que había dominado la industria del cómic norteamericano durante 25 años.


A partir de ahí, inició una etapa de investigación, remodelando constantemente su estilo, convirtiendo la utilización de diversas técnicas de claroscuro en un elemento argumental, trascendiendo el plano gráfico.

A la vez que evolucionaba su dibujo, la olla se le fué desbordando paulatinamente. Sus argumentos fueron derivando de oscuros a geniales, pasando por revolucionarios…y finalmente se convirtieron en vómitos de ornitorrinco borracho, como cuando hace pocos años intentó colar una infumable segunda parte de Dark Knight Returns, o al repetir obsesivamente los mismos plots en sucesivas miniseries de Sin City, su personal delirio megalomaníaco.

Resumiendo: Genio chalado o zumbado genial, la cuestión es que el tipo es capaz de lo mejor y de lo peor.

Pues me da igual lo que digan las hordas de críticos fundamentalistas que sufren urticaria avanzada porque un autor de cómic tenga la osadía de creerse director de cine.

Frank Miller, director de cine, en su primera película en solitario ha conseguido  hacerme pasar una tarde entretenida.
 
Y éso, amigos fariseos de Hollywood, no era una de las funciones básicas del Cine???

EN-TRE-TE-NER !!!!

Algo que ahora mismo me cuesta recordar la última peli que lo consiguió, sin tener que estar pendiente de nada más…Si cuadra o no la adaptación de un personaje, si los efectos especiales son para tapar la falta de capacidad de storytelling,  si la estrellita de turno se preocupa más de dar el perfil bueno que de ceñirse al personaje, si el guión tiene más agujeros que los primeros gallumbos de Fernán Gómez debido a que la productora ha metido mano para que el resultado sea más comercial y políticamente correcto…

Pues Spirit no tiene ninguno de esos problemas, y si los tiene, consigue que no tengan la menor importancia, porque utiliza una fórmula genial: Pretensiones+Tomarse en serio a sí mismos = 0

Todo ésto se lo pasa la crítica y la industria por el arco de triunfo, cuando les plantan delante una peli que se toma sus licencias…y dirigida por un dibujante de cómics, por Dios Santo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!…les falta tiempo par escupir veneno.

Me he divertido, he flipado con sus propuestas estéticas, y me he reído a mandíbula batiente con la sacrílega encarnación que hace Samuel Jackson del villano Octopus. Sobretodo imaginando a los popes del cómic escupiendo sapos y culebras al ver la ida de la olla de ambos, actor y director al inventarse literalmente al personaje (en los cómics sólo aparecían sus guantes dándole un halo de misterio) y convertirlo en una alucinación de ácido de los 60.

Sí se le puede echar en cara que el claroscuro que caracterizaba Spirit, nacido de la traslación del cine negro de los 40 directamente a las páginas de cómic  es totalmente diferente del utilizado en la peli, más relacionado con el pop art y la psicodelia.

Tampoco me convencen los monólogos grandilocuentes del protagonista, típicos de la obra de Miller, pero que poco tienen que ver con la esencia de Spirit.

Pecata minuta, teniendo en cuenta que el resultado final cumple la premisa básica de captar el espíritu del cómic, que fué desde su origen una historia camp, divertida, misógina y estéticamente rompedora.


En definitiva, una historia ligera, que se convirtió en un clásico fundamentalmente por el talento gráfico de uno de los pilares del cómic, lo único que es imposible plasmar en la pantalla y, por tanto, no achacable a esta adaptación.

                                      El Maestro Will Eisner

No permitáis que os engañen esos amargados en su torre de marfil: Esta peli es DIVERSIÓN.

Sin más me despido,

David

 

Posted by DAVID BADIA at 23:38:09
Comments

One Response to “THE SPIRIT”

  1. Anonymous says:

    Veig que el nivell de les teves crítiques no para de pujar. Ara ja no et limites a comentar la pel·lícula sinó que ens documentes abastament abans que la puguem veure. Segur que fa la sessió de cine molt més enriquidora.

    Doncs si del que es tracta és directament d’entreteniment, me la baixo i ja me la veuré un dia que estigui cansat, avorrit o estressat.

    Salut, i gràcies per la crítica.
    Toni.

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