Friday, November 7, 2008

CLOVERFIELD


Si os digo que para mí ésta es sin duda la película del año seguramente tendré que agenciarme un equipo antidisturbios, verdad?

Bien…

EN MI OPINIÓN ÉSTA ES LA PELÍCULA DEL AÑO SIN NINGÚN GÉNERO DE DUDA.

Nooooo!….Ungh!!…Aaaaaaargh!!…Basta, soy hemofílico!!!!!

Bueno, ya que os habéis quedado a gusto, en las siguientes líneas intentaré convenceros de que son gigantes lo que tengo ante mí, pese a saber positivamente que no lo conseguiré.

Voy a poner las cartas sobre la mesa desde el principio, no quiero que nadie se sienta engañado: Os hablo de una película basada en una falsa grabación de aficionado (si llega) con una cámara de vídeo doméstica.

Holaaa?…Queda alguien?…Síii???…Pues olé vuestras gónadas!!!

A los valientes u oligofrénicos empezaré dándoles un nombre que deben grabar en su memoria a sangre y fuego para entender el cine fantástico de la próxima década: J. J. ABRAMS.

  J.J.Abrams preguntándole a George Lucas cómo se fusila una trilogía      
                

Ni siquiera es el director; se trata del productor de la criatura, pero el alma mater al fin y al cabo.

Pero de dónde me saco tan osada afirmación sobre su inmediato futuro? Os lo explicaré, lo prometo, pero antes os contaré una de mis batallitas (veeenga, si en el fondo os guuustan!):

Dejadme que os hable de un joven de 12 años que pasaba su tiempo libre grabando películas caseras escritas por él mismo y, no contento con ello, las exhibía ante sus amiguetes y vecinos cobrando 25 centavos la entrada y convenciendo a su hermana para que vendiese palomitas durante la proyección.

Pasó el tiempo y su afición le llevó a conseguir un puesto de becario en la rama de TV de la Universal. Tras mucha constancia y alguna triquiñuela que otra consiguió que casi por pena le diesen un par de episodios de seriales que impresionaron a los jefazos, los cuales le encargaron un par de TV movies.

El argumento de la primera tenía como protagonista a un insulso conductor que se ve perseguido por el mismo diablo, encarnado en un misterioso camión, a lo largo de un paraje desértico…os va sonando, no?

De nuevo impresionó a la cúpula de la Universal y le encomendaron la tarea de llevar a la gran pantalla un best-seller basado en una ola de ataques de tiburones blancos en las costas de California.

Tanto El Diablo sobre Ruedas como Tiburón son dos de las principales responsables de mis pesadillas relacionadas con películas que recuerdo de la infancia (sólo superadas por La Noche de los Muertos Vivientes de George A. Romero)

Bueno, y qué narices tiene que ver la ascensión de Steven Spielberg con J. J. Abrams? Voy, voy…ya lo ligo…

¿Os resulta familiar una serie de adolescentes protagonizada por una repelente niñita a punto de entrar en la universidad en el NY de finales de los 90, cuyo argumento solía ir del “Oh, cielos, soy tan especial que nadie me comprende” al “Jo, tía! He llamado a mi ex-novio al que puse caliente durante 3 meses y luego decidí que no estaba preparada para una relación y ha pasado de mí!!!…Qué cabronazo, no???( guiño, triple guiño,…ejem…)”?

Se llamaba Felicity, y no me preguntéis porqué, fué un éxito casi al nivel de Friends, o a la más cercana en estética Ally Mc Beal.

Ok, pues su creador era …Eeefectivameeente: J.J.Abrams, y su éxito le consiguió otra serie ya menos ligada a las tendencias televisivas de la época y más acorde con sus gustos e inquietudes: Alias.


La serie, protagonizada por la guapísima Jennifer Garner (hija del mítico James Garner) mezcló los géneros de espías y ciencia-ficción y fué un bombazo.

Eso le otorgó definitivamente carta blanca para su próximo proyecto, que resultó ser la enigmática historia de un grupo de supervivientes a un accidente aéreo que acaba en una ignota isla del Pacífico. Sí, amigos, hablo del mayor impacto televisivo desde Mulder y Scully; de la serie que está redefiniendo el concepto de historia a lo “continuará…” en la pequeña pantalla: LOST.

El éxito mundial es sobradamente conocido y me extendería en exceso si me lío a comentar Perdidos, así que sigo con la historia de J.J: Como era de esperar, saltó a la gran pantalla dirigiendo franquicias con solera como Mission Impossible y Star Trek (aún en producción)…y produciendo algo más cercano a su universo particular y a su piedra filosofal televisiva: Cloverfield.

Luego esta emergente carrera dibuja un claro paralelismo con la explosión de Steven Spielberg como uno de los popes del cine en general, y del género de ciencia ficción/aventuras en particular. Y no sólo eso, además coinciden en un modo realmente característico de tratar la acción y de crear ambientes con una magia especial…De ahí surge la osadía de mi afirmación inicial.

Si estamos o no ante el nuevo Spielberg sólo el tiempo lo dirá, pero hasta la fecha nadie se había acercado tanto a ese “sense of wonder” que tan bien sabía comunicar, sobretodo en los 70 y 80, aquel tipo de la gorra y las gafas con cara de despistado.

Vámonos centrando en el objeto de esta crítica. El secretismo que envolvió el proyecto desde el principio, junto a la posibilidad de ver una creación cinematográfica original del padre de Lost, creó una expectación sin precedentes en el fandom…y, como era inevitable, empezaron a surgir erupciones incontroladas de información a lo largo y ancho de Internet.

No obstante, la única página oficial relacionada con el proyecto fué:

                                            http://www.1-18-08.com/

En ella aparecen una serie de fotos con un código de tiempo, detrás de algunas de las cuales y efectuando una circunferencia con el ratón para voltearlas se pueden leer algunos mensajes relacionados con los personajes de la peli…Se ven escenas de animales marinos muertos, fotos de una noche de juerga, navíos militares, un cocinero japonés presentando un plato…pero nada sobre el argumento…solamente un inquietante “rooooaaaaaarrrgh” suena al cabo de unos 8 minutos de tener abierta la página.

Finalmente el teaser trailer se emitió sin título alguno, sólo viéndose algunas escenas inconexas de gente gritando, imágenes confusas…y concluía con la cabeza de la Estatua de la Libertad rodando en plena calle hasta quedar frenada ante unos atónitos neoyorquinos…Tirurirutiruriruuuuu. Emocionante, eh?

Los rumores corrieron como la pólvora de nuevo: Que si robots gigantes…que si un spin off de Perdidos…que si mostruos marinos…

Analizando toda la información dos referentes surgían por encima del resto. Las imágenes en 1ª persona y formato vídeo, y el argumento que dejaba adivinar algo enorme atacando New York concluían inevitablemente en Godzilla + Blair Witch Project.

Bien, una vez vista la peli atacaré la polémica reconociendo que la relación existe innegablemente, pero en mi opinión a las tres pelis las separa la misma distancia que a un Protos y un Don Simón. Los dos son líquidos, rojizos y contienen alcohol, pero creo que todos estaremos de acuerdo en que hay una “pequeña” diferencia, verdad? Pues las tres pelis igual.

Para empezar, Cloverfield se fundamenta en las relaciones humanas entre los personajes. Ése es su distintivo principal, y proviene del punto fuerte de Abrams y los colaboradores de prácticamente toda su carrera, el guionista Drew Goddard y el director Matt Reeves. Su marca de fábrica, que en Lost ha alcanzado su máximo esplendor, es poner de manifiesto la naturaleza humana en situaciones extremas, y a menudo sobrenaturales.

Esto descalifica la semejanza con Godzilla.

En relación al formato de falso documental, en este caso grabación casera, está plagado de detalles que realzan su realismo como cortes, interferencias, fallos de batería…etc.
Pero además, los planos se ejecutan con aire casual, amateur y sin embargo demuestran una maestría inusitada para captar las diferentes intensidades emocionales que se van sucediendo a lo largo de la trama, que en ningún momento resultan postizas.
La escena de la fiesta es un gran ejemplo de esto último jugando de forma magistral con los silencios para hacer sacar conclusiones al espectador sin necesidad de artificios.

Esto descalifica la semejanza con Blair Witch Project.

Añadir que la integración en la imagen de videocámara de los (espectaculares)efectos especiales me parece soberbia, y colabora (al contrario que de costumbre) para realzar el realismo de la cinta.

Un realismo al que ayuda sobremanera un elenco de actores totalmente desconocido que aporta una naturalidad en su actuación de verdad impactante.

Auguro un gran futuro inmediato a varios de ellos, especialmente a la súper sexy Lizzy Caplan (Marlena) que tiene una presencia en pantalla arrolladora.                

El ritmo, con una sublime intercalación de momentos de demoledora tensión y accesos de intimidad entre los personajes (en especial los cortes de la grabación anterior sobre la que se supone se ha superpuesto la historia tocan mucho la fibra) consigue un equilibrio envidiable, sin perder de vista que tratamos el género de aventuras y ciencia ficción, por lo que la acción y avance de la historia son omnipresentes.

En definitiva, que las referencias al cine de catástrofes de los 70 y al cine de monstruos de los 90 son inevitables, pero Cloverfild y J.J.Abrams brillan con luz propia y ambos tienen un futuro prometedor. Sí, ambos… escuchad al revés el fragmento de emisión de radio que se oye al final de los créditos y me entenderéis…jejejejejejeeeeee…va, para los impacientes ahí podéis escucharlo:

Sin más me despido,

David

 

Posted by DAVID BADIA at 22:56:15
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